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Blog sobre los dibujos del dibujante canario Álvaro Manzanero.

miércoles, enero 07, 2026

Volver, con la frente marchita.

 

Pasó justo un año hasta volver a Portugal. Parece dar pereza volver a visitar un mismo lugar. Nada más alejado de la realidad, sobre todo si han transcurrido de 20 a 10 años desde la última vez que estuviste. Eres otro. Los intereses de un joven de 30 y algo años no son los de alguien de cincuenta y pico, no te fijas en lo mismo, la mirada no disfruta ni de los mismos intereses ni de la misma manera. Vale la pena. Otra cosa es cómo tu memoria engarza los primeros recuerdos con los últimos, dándole un sentido a todo. ¿Borra los primeros sepultados por los segundos? ¿Piensa que lo que vio en primer lugar ya no existe y ha sido sustituido por lo que ve en la actualidad? ¿Reconoce en lo que ve lo que ya vio sin generar problema alguno de coincidencia, tal vez incluso amplía los detalles? ¿Busca una localización de antaño para no encontrarla y hasta de dudar de que la haya visto alguna vez? ¿De todo un poco?

Y aunque haya mil sitios más a los que ir, hemos de claudicar ante la durabilidad de nuestras existencias y ante la imposibilidad de verlos todos y simplemente acudir a los que más nos gusten, ya vistos o no.

Pienso también en ver estos mismos lugares con otra gente, viajar con un pequeño grupo, verlo por sus ojos, disfrutar por ellos de otra nueva primera vez.

Los sitios cambian también, sobre todo a peor, pero esa es otra historia. Aún así, siempre podremos berrear, como ya hiciera Siniestro Total: ¡Menos mal que nos queda Portugal!

Las imágenes, comentadas si picas sobre cada una de ellas, aquí.








miércoles, noviembre 05, 2025

Viaje a Turín.

 



Tras un año sin viaje de verano, el primero de 40, creo, nos decidimos a visitar Turín. La procedencia de mi simpático preparador físico y una peli que se desarrollaba en los Alpes hicieron unión en el tiempo para hacerme creer que no había mejor destino posible para estas fechas. Cierto. No lo había.

Nos quedaron las ganas de regresar y inspeccionar la ciudad al menos por 10 días, así como de alquilar un coche y movernos por el Piamonte de pueblo en pueblo. Queda previsto para un viaje futuro en un tiempo no superior a 10 años. El cuerpo me lo pedirá y no sabré decir que no.

Aquí las fotos, si picas sobre cada una te vendrá un comentario de regalo: no lo dudes.


miércoles, agosto 20, 2025

Luto 1: Los guantes de mi padre.


 

domingo, agosto 10, 2025

Fragmentos de un pasado para los que no estuvieron 2- 1981

 Corría el año 1981 y aunque esto nunca pasó, hay mucha verdad en ello. Un nuevo homenaje a aquellos tiempos en los que oír música era una una forma de vida.

















lunes, mayo 05, 2025

Orgullo

 


sábado, marzo 08, 2025

Le tocó a Amberes y Lille.






 Nos quedaba por ver Amberes. Entendí por qué llamaban a Bruselas el París de los pobres. La reconocí en este segundo viaje como una pequeña ciudad de juguete, no exenta de gracia e interés, pero con unas limitaciones evidentes.

Amberes, por contra, se nos apareció inmensa (casi 3 veces la población de la capital de Bélgica), preciosa y ahíta de posibilidades. Una de las conclusiones es que los lugares canallas -cervecerías sobre todo-tienen el punto justo de vejez sin llegar a la cochambre: los muebles son antiguos y repintados, pero tienen rasguños derivados del uso, todo parece auténtico, no como aquí que vacían el interior de las casas manteniendo la fachada y haciéndola irreconocible e intercambiable por cualquiera otra.

Hay rango de precios para no gastar en exceso y el alojamiento de paso se ha vuelto, curiosamente, más barato que en España.

Otra sorpresa, si cabe mayor, fue Lille. A pesar de la huelga de trenes nos desplazamos cómodamente y sin percances hasta la ciudad francesa.

Allí vimos una fanfarria callejera con la que, una vez más, (siempre me sucede igual) se me desataron las ganas de llorar por la emoción a flor de piel. Paseamos, pateamos, fantaseamos con acabar nuestros días allí y volví a pensar que no idealizaba nada, que la vida allí sería simplemente perfecta.


Este dibujo es de una cervecería molona de esas de las que hablaba, aunque no la mejor.

Las fotos, comentadas como siempre, aquí.


sábado, enero 11, 2025

A Portugal por Extremadura.

 






 Un año más en Portugal, pero por primera vez en Extremadura.

La idea era huir de la olla a presión que ha acabado siendo mi isla, aún peor en estas fechas : colas navideñas para comprar, tumultos en las calles, codazos, virajes para evitar a otros transeúntes e imposición de su ritmo de avance, ruido y tráfico por todos lados, coches sobre las aceras y pasos de peatones, gorritos de Papá Noel hasta en los perros, repetición de los villancicos y de las mismas frases sin sentido. Con ese objeto volamos a Madrid y de ahí cogimos un coche a Cáceres.

Frío de verdad-sobre los cero grados-árboles que respetan las estaciones dejando caer su hoja o tiñiendo sus copas del color del invierno y una densidad de 1 gorro del puto Papá Noel por cada 500 habitantes. Bien, podemos empezar a hablar. Fue un auténtico descubrimiento. La comida exquisita, - aunque no convenga abusar de ella-la gente comunicativa y transparente. Es cierto que hay algo de gris en aquellas ciudades de ciudadanos uniformados con su desaturación cromática y con el envaramiento corporal, así como en la vida alrededor de sus iglesias, pero bueno, no se puede tener todo.

El paso a Portugal me provocó una lágrima real al regresar a la tierra prometida, a la que por afinidad debiera pertenecer.

Las fotos, comentadas, aquí.